20.3.03

Dańo en los oídos.
Las 4 de la mańana. Abro los ojos. Veo los números rojos grandotes de mi despertador, allá enfrente encima de la mesa. (Lo pongo lejos porque si no, lo apago sin darme cuenta y no realiza su función). A lo que iba: 4 de la mańana. De repente, oigo voces. Voces que, en un tono serio, anuncian el principio de una guerra. Ah, ya sé, claro, me he dormido con los auriculares puestos. Y me hacen dańo en los oídos. Guerra, guerra, guerra. Al enviado especial se le oye contento, como nińo con zapatos nuevos. Me arranco los auriculares. Silencio. Respiro profundamente, una, dos, tres veces.
Qué suerte estar donde estoy y como estoy. Qué mala suerte el que esté allí. Qué fácil es opinar desde aquí, desde la oscuridad cómoda de mi cuarto. Duermo.

bso | nick cave - dead man in my bed