Miércoles.
Nada especial que contar. Bueno, sí. He ido a conocer a mi alumna. Pero eso ya lo contaré en otro momento. Ahora prefiero contar que me he ido con el coche después de cenar, simplemente a pasear por Zaragoza. Entre los cd's que había en el cargador, casualmente, tenía uno de Creedence Clearwater Revival. Así que he subido el volumen y, como apenas había nadie en la calle -por lo que el riesgo de parecer un hortera era mínimo-, he bajado la ventanilla. Y hala, a dar vueltas. Como el depósito de gasolina está todavía por la mitad, me he permitido el lujo de recorrerme durante una hora prácticamente toda la ciudad. Al pasar por el parque, por la ventanilla entraba un aire templado que olía a lluvia. Qué momento más maravilloso.
Sé que todo esto es un poco cursi, pero ˇjo! ha sido mi momento. Buenas noches.


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