7.11.03

Cinco minutos.
Hay que aprender a saborear estos cinco minutos.
Mientras el camarero va a la cafetera y vuelve, mi cigarro desprende un círculo perfecto de humo, que se va, sube, baja, inmutable. Lo miro con los codos apoyados en la barra de madera, esquivando cercos de café y pedacitos de tortilla.
Seńor, con gafas gruesas, fumando en pipa, abre página de periódico generalista y la brisa provocada, plagada de noticias, deshace ese círculo relajante. Con pena, aparto la mirada y la fijo en el cortado calentito, y mientras le doy vueltas en sentido contrario al que lo hace todo el mundo, saboreo mis cinco minutos.

::mp3 - a perfect circle - weak and powerless