25.8.03

La casa de la vecina.
He tenido que pasar a regar las plantas de la vecina, que no está porque se ha ido de vacaciones.
Entonces me he acordado de que una vez sońé más o menos algo parecido: que yo entraba en su casa cuando ella no estaba, pero lo hacía simplemente por cotillear. Le abría todos los cajones y sacaba las cosas. Leía sus libros, veía sus dvd's... Fue un sueńo extrańo y bastante perturbardor, y por eso he pasado a regar con cierto mosqueo, como si estuviese dentro de una película de Buńuel. Para relajarme un poco, he llamado a mi madre desde el balcón, y nos hemos puesto a hablar por las terrazas como si fuésemos vecinos. Cuando ya estaba tranquilo y se me había pasado esa sensación de estar invadiendo la intimidad de otro, un aparatito pequeńo, negro y rectangular ha comenzado a pitar insistentemente, como si hubiese notado mi presencia. Me ha dado un susto de cojones. He regado deprisa, sin mucho esmero la verdad, mientras miraba al techo y las paredes de la casa buscando alarmas o cámaras ocultas. Después me he ido y he dejado el aparato extrańo pitando. Qué agradable sensación al entrar a mi casa de nuevo! Lo malo es que desde mi salón se oye todavía el pitido: piii, piii, piii....