25.5.03

Estático.
Mis padres este verano se van a ir al Caribe, nada más y nada menos, y llevan prácticamente un mes planeando el viaje. Han comprado repelente anti-mosquitos, adaptadores para los enchufes, antidiarreicos (porque van a un hotel con barra libre las 24 horas), etc.
No puedo evitar sentir mucha envidia, porque este verano sé que me va a tocar quedarme otra vez en la ciudad, disfrutando de las excelencias del aire acondicionado, y como mucho echándome algún bańo que otro en la piscina.
Yo quiero ir a la playa, a mí no me gustan las piscinas, a mí me gusta que me piquen las medusas y que se me meta la arena por la canaleta del culo, tomarme una cańa en algún chiringuito, jugar a las palas, tumbarme con mi discman y tomar el sol, y por la noche ir a bailar chunda-chunda a alguna discoteca playera.
Pero qué lejos me queda todo eso. Todavía hay que hacer los dos exámenes (y aprobarlos), hay que buscar trabajo, aprender inglés, pufff...