Desnudez (que vende mucho).
Mi cuarto, con las estanterías vacías, sin mis libros, mis revistas, mis cintas viejas [que hace ańos que no pongo]… sin la orla del colegio, sin el balón viejo, sin esa caricatura mía vestido de karateka, sin el corcho lleno de notitas [inservibles porque siempre se me olvida todo…] […]
ˇQué sensación tan fuerte de desnudez!
Mańana un pintor de brocha gorda tapará con pintura [żazul o verde pistacho?] un montón de agujeritos en mi pared, los cuales me recuerdan a Katherine, a Liz, a James, a Julia, a Orson, a Sharon, a Alfred, a Aitana, a Stanley… y a un montón de amigos más que dormían conmigo todas las noches en mi habitación.
Por cierto, quizá por culpa del pintor mi ordenador vaya a estar estos días tapado con una sábana, no le vendrá mal que así descansa un poco el pobre [lleva muchas noches en vela], así que si no escribo estos días, no se me extrańe nadie.
Tal vez mańana os cuente lo bien que lo he pasado este fin de semana.


<< Home